La obesidad es una enfermedad crónica y compleja, no una cuestión de falta de voluntad. Su desarrollo depende de la interacción de factores genéticos, hormonales, psicológicos, conductuales y ambientales, y se caracteriza por un exceso de tejido adiposo que aumenta el riesgo de enfermedades y reduce la esperanza de vida.
Las nuevas recomendaciones de la American Diabetes Association (ADA) refuerzan un cambio de paradigma: el paciente debe estar en el centro de la atención, sin estigmas y con una valoración mucho más completa que el simple peso o el IMC.
🔑 La regla de las 6 A
La ADA propone seis pasos para abordar el sobrepeso y la obesidad:
✅ Ask: Pedir permiso para hablar sobre el peso y realizar la exploración.
✅ Assess: Evaluar de forma integral.
✅ Advise: Informar y aconsejar.
✅ Agree: Consensuar objetivos realistas.
✅ Assist: Acompañar durante el tratamiento.
✅ Arrange: Planificar un seguimiento continuado.
📏 El IMC ya no es suficiente
Aunque el Índice de Masa Corporal (IMC) sigue siendo útil, tiene importantes limitaciones: no distingue entre grasa y músculo ni informa de dónde se acumula la grasa corporal.
Por ello, la ADA recomienda incorporar la circunferencia de la cintura o el índice cintura-altura, ya que la grasa acumulada alrededor de los órganos abdominales (grasa visceral) es la que más se relaciona con diabetes, hipertensión y enfermedad cardiovascular.
En personas muy musculadas, además, puede ser necesario valorar la composición corporal mediante técnicas como DEXA o bioimpedancia (BIA).
⚠️ No solo importa el peso actual… también cómo evoluciona
La ADA recomienda controlar el peso al menos una vez al año.
Un aumento mantenido de más de 1-1,5 kg al año durante 3 años puede ser una señal de alarma, incluso aunque el IMC todavía no indique obesidad. Detectarlo precozmente permite actuar antes de que aparezcan complicaciones.
🩺 La evaluación debe ser completa
Cuando se diagnostica sobrepeso u obesidad, la valoración debe ir mucho más allá de la báscula:
✔️ Historia del peso.
✔️ Posibles causas del aumento de peso.
✔️ Hábitos de vida.
✔️ Estado emocional.
✔️ Apoyo familiar y social.
✔️ Tratamientos previos y dificultades encontradas.
✔️ Presencia de enfermedades asociadas.
📊 No todas las personas con obesidad tienen el mismo riesgo
Por eso, la ADA recomienda utilizar herramientas como el Edmonton Obesity Staging System (EOSS), que clasifica la obesidad según su impacto médico, físico, psicológico y funcional, permitiendo individualizar el tratamiento.
💙 El mensaje es claro: hoy sabemos que tratar la obesidad significa mucho más que calcular un IMC. Significa comprender a la persona, valorar su salud de forma global y ofrecer un tratamiento personalizado, respetuoso y basado en la evidencia.