• Diverticulosis: ¿Qué es?
  • Causas
  • Síntomas y Diverticulitis
  • Diagnóstico
  • Tratamiento
  • Después de la intervención 

 

  • DIVERTICULOSIS: ¿QUÉ ES?


Es la aparición de divertículos o bolsas en la pared del intestino grueso, normalmente en el colon.  Estos divertículos aparecen normalmente por un aumento de la presión que hace que las paredes musculares débiles engrosen reduciendo la luz del intestino. Es decir, es una deformación de la musculatura intestinal.

El tamaño de estos divertículos varía entre 0,2 y 2,5 cm, aunque pueden darse casos en que ha aparecido tan sólo un divertículo “gigante”.

  • CAUSAS

Afecta a hombres y mujeres por igual pero más pronto a los hombres. Es habitual que se dé en mayores de 50 años pues entre los 60 y 80 años la mitad lo padecen y a partir de los 80 casi todo el mundo

Además del sexo y la edad, suele influir un historial previo de colon irritable a nivel personal o familiar y una dieta pobre en fibras puesto que ésta debilitaría la musculatura interna además de provocar estreñimiento.

  • SÍNTOMAS Y DIVERTICULITIS

La gran mayoría de las diverticulosis (80%) son diverticulosis asintomáticas (sin síntomas). Ahora bien, los síntomas más habituales de las diverticulosis sintomáticas son:

–          Hinchazón

–          Inflamación

–          Sangrado

–          Cólicos leves

–          Fístulas

–          Estreñimiento

–          Distensión abdominal

–          Constipación

–          Calambres

Ahora bien, los divertículos en si no son un peligro para la salud. Lo son si estos divertículos de infectan o se inflaman cuando las heces se quedan atrapadas en su interior. Cuando esto pasa y uno de las bolsas o divertículos se rompen se produce lo que llamamos diverticulitis. Normalmente afecta a una o dos de cada diez personas con diverticulosis y los posibles síntomas que se pudieran manifestar son los siguientes:

–          Pérdida de peso

–          Cólicos

–          Fiebre

–          Vómitos

–          Estreñimiento

–          Escalofrías

–          Molestias o dolor en el inferior del abdomen (parte izquierda)

–          Obstrucciones o desgarros de hemorroides

  • DIAGNÓSTICO

El diagnostico no se puede realizar por una sola prueba, sino que se tienen en cuenta diferentes exámenes:

–          Analítica

–          Historial clínico

–          Examen del abdomen

–          Radiografía

–          Examen digital del recto

–          Cropología (análisis de heces)

Ahora bien, las pruebas más utilizadas y concluyentes son:

Tomografía computerizada (TC): Se utiliza para diferenciar entre diverticulitis y apendicitis o abceso

Colonoscopia: consiste en introducir una cámara por el tubo digestivo para observar la presencia de divertículos

  • TRATAMIENTO

Éste dependerá de la gravedad del paciente. Cuando es diverticulosis un cambio a una dieta rica en fibra favorecerá la mejora del paciente. Cuando es diverticulitis (los divertículos están infectados), se aconsejará:

–          Antibióticos

–          Reposo en cama

–          Hidratación intravenosa

–          Dieta líquida exclusivamente

Si además hubiera una obstrucción del intestino entonces se haría necesaria una sonda nasogástrica que lo descomprima.

Por último, cuando el tratamiento contra la diverticulosis falla, se hace necesaria una resección del colon consistente en la extirpación de la parte del colon donde están presentes los divertículos. Dicha cirugía se recomienda en casos donde hay una fístula, absceso, perforación de colon o antecedentes de diverticulitis.

  • DESPUÉS DE LA INTERVENCIÓN

Normalmente la diverticulosis responde satisfactoriamente al tratamiento, si bien entre un 5-10% deriva en diverticulitis recurrente y se debería considerar la cirugía. Cuando se realiza dicha cirugía la estancia en el hospital varía de 4 a 7 días y una vez operado, es poco frecuente que vuelva a aparecer. Cuando esta cirugía es programada la mortalidad por la resección es del 2%, cuando es de emergencia va del 5 al 20%. En los casos restantes, podría ser necesaria una segunda intervención.

Para prevenir estas patologías se recomienda una dieta rica en fibra comiendo cosas como: frutas, hortalizas, legumbres, alimentos integrales e incluso suplementos de fibra como tal. En cualquier caso, especialmente a los pacientes que han padecido diverticulitis, se les recomienda no comer nueces y semillas.