La obesidad y sus enfermedades asociadas pueden acortar la vida hasta casi 10 años

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Investigadores del Instituto de Investigación de la Universidad McGill evaluaron la relación entre el peso corporal y la expectativa de vida encontrando que el sobrepeso y la obesidad tienen un potencial de disminuir la expectativa de vida hasta 8 años.

Este estudio “Years of life lost and healthy life-years lost from diabetes and cardiovascular disease in overweight and obese people: a modelling study” ha sido publicado en la afamada revista Lancet Diabetes y Endocrinología.

En este estudio, donde evaluaron a casi 4000 pacientes con sobrepeso, estiman que los individuos con obesidad extrema pueden perder hasta 8 años de vida, aquellos con obesidad mórbida hasta 6 años y los individuos con sobrepeso hasta 3 años de vida.

Comentan que el patrón es claro: a mayor peso e inicio temprano de la obesidad en la vida, más grandes los efectos en la salud. En términos de expectatitva de vida, se cree que la obesidad es tan mala con el tabaquismo.

El artículo completo puede verse aquí

 

 

 

Los edulcorantes artificiales pueden propiciar la obesidad y la diabetes

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Un nuevo estudio publicado en la prestigiosa revista Nature (“Artificial sweeteners induce glucose intolerance by altering the gut microbiota“) sugiere que los edulcorantes artificiales pueden propiciar la obesidad y la diabetes.

“Los edulcorantes artificiales podrían favorecer la aparición de obesidad y la diabetes”

Científicos del Departamento de Inmunología del Instituto de ciencias Weizmann de Israel llegaron a la conclusión de que el consumo de edulcorantes artificiales no calóricos podría tener el efecto opuesto al deseado. Pues propiciaría el desarrollo de la intolerancia a la glucosa debido a  la inducción de alteraciones de composición y funcionales de la microflora intestinal.

“Ello sucede porque propiciaría la intolerancia a la glucosa”

El estudio consistió en ver cómo el uso de estos edulcorantes afectaban el metabolismo en roedores. Durante 11 semanas, estos  pequeños animales fueron separados en dos grupos. Uno de ellos fue alimentado con bebidas edulcoradas artificialmente y azúcar. Mientras que el otro grupo fue alimentado sólo con agua y azúcar.  Los investigadores observaron que los roedores que ingerían la combinación de azúcar y edulcorantes acabaron desarrollando intolerancia a la glucosa, aspecto que no sucedió con el segundo grupo.

“Ocurre con edulcorantes tan habituales como la sacarina”

Algunos de los edulcorantes utilizados más frecuentemente son la sacarina (E954), el aspartamo (E951), la sucralosa (E955), advantame (E969), neotamo (E961)  y acesulfamo potásico (E950).

Estos hallazgos, en definitiva, sugieren una relación directa entre el aumento del uso de edulcorantes y la epidemia de la obesidad y de la diabetes.

 

La cirugía bariátrica también reduce la adicción a la comida y mejora los hábitos alimentarios

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Un reciente estudio publicado en la revista Obesity (“Bariatric surgery-induced weight loss causes remission of food addiction in extreme obesity“) indica que el peso perdido conseguido con la cirugía bariátrica induce la remisión de la adicción a la comida y a su vez mejora varios comportamientos alimenticios asociados a la obesidad extrema.

“La cirugía bariátrica también reduce la ansiedad por ganas de comer, disminuyendo la adicción a la comida y mejorando los hábitos alimentarios”

Aunque la cirugía bariátrica es conocida por ser uno de los más efectivos tratamientos disponibles para perder peso y por su impacto en los deseos de comer por parte de individuos obesos, poco se sabe acerca de la relación entre la cirugía bariátrica y la mejoría de la adicción a la comida.

Este estudio, realizado en un centro de Estados Unidos, valora si las diferentes técnicas de cirugía bariátrica (Sleeve gástrico, By Pass Gástrico y banda gástrica) inducen a una mejoría o desaparición de la adicción a la comida así como la normalización de comportamientos relacionados con la alimentación.

Para llegar a esa conclusión analizaron los pacientes intervenidos en este centro afectos de obesidad mórbida, separando además en un segundo grupo diagnóstico los pacientes que tenían “adicción” a la comida. En los dos grupos se redujo el peso del paciente y aunque en ambos la ansias de comer fueron menores después de la cirugía, en el grupo que reunía los requisitos de “adictos” a la comida esta adicción fue reducida en mucha mayor medidadhasta alcanzar un éxito del 93% de los casos.

“La obesidad por si misma no causa adicción a la comida, pero esa adicción (aunque modificable) si puede ser la causa de la obesidad mórbida”

Estos hallazgos hacen pensar que la obesidad por sí misma no causa adicción a la comida, pero que la adicción a la comida es un factor de riesgo muy importante (aunque modificable) para el desarrollo de obesidad mórbida.